Coincido contigo Rafael, el ejemplo del doctor es muy acertado, por otro lado no se podia esperar otro diagnóstico de un cargo tan difuminado como el que ostenta el Mr. Iron.
Solo le faltó alguien a su lado haciendo de mona chita para irse mejor por las ramas.
Has estado brillante, por eso este verano te invitaré yo a los espetitos en tu chiringuito de El Palo.
Por cierto, el restaurante donde nos comimos la última mariscada lo han cerrado,
