Hay que cortar por lo sano, porque de lo contrario llevamos el mismo camino del año pasado. Esto solo lo arregla otro entrenador y dos fichajes buenos. Otro año más, Pellegrini confía su futuro a Baptista, y en Málaga no merecemos tanto sufrimiento.
Necesitamos otro entrenador por lo siguiente:
1. Porque en el vestuario las cosas no van bien. Si no hay unión, no se consigue nada. Ello se refleja también en el campo. Cada futbolista, salvo excepciones, quiere hacer la guerra por su cuenta. Muchos regates sin sentido.
2. Porque este verano se fichó a imagen de Pellegrini, y no ha sabido hacer un buen equipo con lo que le trajeron. Lo que pidió, se lo trajeron. Así que la responsabilidad sobre los malos fichajes o los que no se llegaron a hacer es suya. No supo tapar carencias que toda la afición sabía que tenía el equipo. Todo el mundo pedía un mediocentro organizador, y no hizo caso. Aunque Apoño hubiese estado al 100% no hubiese sido bastate.
3. Porque el equipo, para avanzar 20 metros, necesita 10 regates y 10 apoyos en corto. Con un fútbol con excesivo toque y nada de profundidad porque su entrenador se empecina en jugar por el centro despreciar las bandas, cuando en plantilla tiene futbolistas de banda totalmente desaprovechados desde que empezó la liga. Tanto futbolistas ha tenido donde escoger, que al final se ha hecho un lío. Recordar que Eliseu empezó de lateral y Monreal en el banquillo. Al igual que Isco.
Todavía no se atreve a jugar con Weligton en defensa, cuando es mejor que Mathisen. No digamos del asunto Recio, y de otros problemas de disciplina en el vestuario.
4. Porque muchos jugadores en bastantes partidos han salido a jugar sin la mentalización necesaria y sin espíritu de lucha. Algo que debe transmitir un entrenador desde la caseta. No se puede jugar andando. Y en algunos partidos ha habido fases en las que muchos jugadores no buscan el desmarque. No se juega sin balón. Y para sorprender a los rivales hay que jugar sin balón.
5. Porque falta fondo físico. En los segundos tiempos falta fuelle.
6. Poque un buen entrenador saca lo mejor de los futbolistas que tiene, y el señor Pellegrini conseguirá que los que hasta este verano eran buenos, terminen siendo malos.
Dicho lo anterior, si hay futbolistas que no dan la talla para este club, que también se les ponga en la calle.






