por EXPRESIONET el 27 Mayo 2009, 12:23
El Partido Popular vuelve a abordar la cuestión de la interrupción del embarazo como si el tiempo no hubiera pasado. Han transcurrido más de 20 años desde la aprobación de la despenalización de tres supuestos de interrupción voluntaria del embarazo en nuestra legislación, y el PP sigue fiel al dictado de su parte más conservadora.
Hoy el debate no es interrupción si o interrupción no, entre otras razones porque los supuestos se despenalizaron en 1985. Lo que hoy se pretende es equiparar nuestra legislación a la de muchos países de la Unión Europea. Una nueva legislación que de solución a los problemas y carencias detectados con la Ley actual, que ofrezca seguridad jurídica a las mujeres y a los profesionales, que garantice la práctica efectiva de los derechos reconocidos por nuestras leyes en todo el territorio y que sea respetuosa con la Constitución. Así, se establece un sistema de plazos complementado con indicaciones que regulan determinados supuestos de carácter médico. Las mujeres podrán, pues, decidir libremente durante las primeras 14 semanas. Asimismo, se sitúa en 16 años la mayoría de edad de las mujeres para decidir, como lo han regulado ya países como Francia, Reino Unido, Dinamarca, Holanda y Suecia. En todo caso, la nueva regulación comparte los criterios fijados por la Comisión de expertos que convocó, en su momento, el Ministerio de Igualdad.
La hipocresía del PP está en que, tras gobernar ocho años y no derogar la Ley de 1985, se opone ahora a una modificación que quiere dar más seguridad y garantías jurídicas y sanitarias que la actual. El PP no ve más allá, no quiere ver que el objetivo de esta nueva Ley de salud sexual y reproductiva es informar, educar, prevenir y reducir los embarazos no deseados.
Por lo demás, cabe recordar que el PP ha recurrido todas y cada una de las leyes que en la anterior legislatura se aprobaron para reconocer derechos y generar seguridad en la ciudadanía, con argumentos que incardinan a la dirección del PP en el sector más conservador de los grandes partidos de la derecha europea. Quizá sea esta la razón por la que los dirigentes populares se sienten aludidos con alguna imagen de las que aparecen en uno de los vídeos del PSOE para las próximas elecciones.